LA CHICA DEL CORO: una pequeña maravilla desde Eslovenia
En la república exyugoslava de Eslovenia, Lucija es una tímida e introvertida chica de 16 años que vive con su represiva madre. Se une al coro femenino de su colegio católico y durante un fin de semana en un convento para ensayar, entabla amistad con la popular Ana-María, que muestra un carácter más extrovertido y con la que comienza a explorar ciertas partes del mundo que para ella aparecían hasta ahora veladas.
Cinta debut de la directora eslovena Urška Djukić, que reformula el subgénero del 'coming-of-age' con una historia llena de delicadeza e hipnotismo, a través de hermosas imágenes y mostrando el despertar sexual y la confusión de una adolescente tras la fachada de una corista remilgada. Djukić ofrece un recital, una crónica vital relatada en estado de gracia que recuerda y remite por su sutileza y su insólita madurez a la Sofia Coppola de “Las Vírgenes Suicidas”.
Paradójicamente para la protagonista, el viaje al convento es un viaje de liberación del encorsetamiento familiar que ha retrasado su madurez sexual. Pero la directora no confronta la espiritualidad religiosa de la joven contra ese deseo que está surgiendo, sino que hace que se relacionen y se mezclen. Por lo que vemos a Lucija descubriendo y asumiendo tanto la espiritualidad como el deseo, el sexo y el pecado y sin saber aún hacia qué sexo se siente realmente atraída. A lo largo de la película, Lucija va dejando atrás su represiva educación familiar y aceptando su sexualidad y su cuerpo no como un pecado, sino como una fuerza vital propia.
Podemos comparar esta cinta con la española “Los Domingos”. Si en la película de Alauda Ruiz de Azúa la joven protagonista encontraba refugio en un monasterio para huir de su familia, esta adolescente eslovena permite que se le despierte el deseo sexual que, como decimos, se entremezcla con lo sagrado, como demuestra la imagen que abre el filme: una vulva que, en realidad, es una herida de Cristo.
Gran trabajo de la joven actriz eslovena Jara Sofija Ostan en esta su primera aparición en el cine.
Mina Švajger (Ana-María) tiene bastante parecido con la actriz americana Amber Tamblyn.



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