lunes, 14 de septiembre de 2015

Películas ambiguas: que cada uno saque su conclusión.

Los Fantasmas de Goya (2006) y Adiós A La Reina (2012) son dos películas protagonizadas por Natalie Portman y Léa Seydoux respectivamente, dos de mis actrices favoritas. Y ambos films tienen en común que son muy ambiguos, en el sentido de que no está claro qué es lo que pretenden contar.

Los Fantasmas de Goya va de la época en la que Goya era un pintor ya famoso y de la gente con la que se relacionaba. ¿Pero qué es lo que quiere contar exactamente la película? ¿Un momento de la vida de Goya? ¿Lo malvada que era la Inquisición condenando al personaje de Natalie? ¿La invasión de España por el ejército napoleónico?...
En realidad al final hace un mejunje de todo y se queda uno sin saber cuál es el objetivo de la película.

Natalie madre y Natalie hija: ella misma hace los dos papeles.

Y Adiós A La Reina es tan confusa como Los Fantasmas de Goya. Transcurre además en la misma época: cuenta los primeros días de la Revolución Francesa y la relación entre la reina María Antonieta y una de sus "lectoras", intrepretada por Léa Seydoux. Sí, la reina debía de ser tan vaga que le gustaba que una chica cortesana le leyese. 




¿Y este film qué nos cuenta? ¿Una narración histórica del inicio de la Revolución Francesa? ¿La vidorra que se pegaba María Antonieta? ¿La vida que llevaba la cortesana? En realidad casi más bien esto último, porque el personaje de Léa Seydoux es el claro protagonista de la película, aunque al terminar el visionado de esta peli tampoco nos queda claro cuál era la historia que nos querían contar.  

Lo mejor de esta película fue, sin duda, la premiere que hicieron las tres guapas actrices en el festival de Berlín de 2012: Léa Seydoux, Diane Kruger y Virginie Ledoyen.